ICONS

lunes, 13 de abril de 2015

There goes my hero, watch him as he goes.

Ni tu voz era la misma, se notaba que habían pasado los años para vos. Hasta puedo jurar que estabas mas petiso. Años que soñaba con esto. Años que pase sentada en frente imaginando como era por dentro, tratando de armar el rompecabezas parte por parte. Cada lugar que me iba acordando de como era la casa, era una lagrima que salia. Volví a tener 4 años cuando te vi, quede paralizada, pero sabia que lo necesitaba. El saludo fue distante, como si hubiera vergüenza en el medio, me hiciste las preguntas que se le hacen por compromiso a una persona que no ves hace mucho. ¿Tu vida? ¿El trabajo? ¿El perro? ¿Tu familia?, no lo pude creer. Yo no fui nada, y vos fuiste todo. No quería un beso seco, no quería que me hagas esas preguntas, quería un abrazo de esos que duran varios minutos, quería que me invites a pasar, que me cuentes que fue de tu vida todos estos años, que me preguntes que te paso, que me abrazes, que te intereses, que me abrazes, que te acuerdes de lo que fuimos un día. Pero no paso, nada de lo que venia soñando todos estos años paso. Fueron esas preguntas vacías y yo ahogada a diez mil metros abajo del mar sin decirte que fuiste todo lo que te necesite alguna vez. No puedo creer que eso fue todo, tanto que espere, para... eso. No te guardo ni el mas mínimo rencor, fuiste mi todo, mi gran ejemplo, mi héroe, mi consejero, mi sostén, es triste que nunca hallas sabido todo lo que fuiste para mi, todo lo que me dejaste. Te juro que moría por decírtelo, pero lo vi tan sin sentido, hasta incomodo. Me caí en pedazos